martes, 7 de mayo de 2019

Calle de la Victoria 13, Interior del edificio de Daniel Rubio destruido hacia 1997

Calle de la Victoria ,13 ,Málaga , interior edificio de Daniel Rubio (1)


Calle de la Victoria ,13 ,Málaga , interior edificio de Daniel Rubio (2)
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En 2010 terminaban las obras de rehabilitación de la fachada del edificio de la calle de la Victoria 13, lo único que se conservaría, ya que el bellísimo interior diseñado en 1923, también, por Daniel Rubio, con su juego de volúmenes, azulejos, molduras, pinturas, ladrillos y la magnífica colección de azulejos del zaguán , similares a los conservados en la Glorieta de las Provincias del Paseo del Parque ,  habían sido destruidos y perdidos  para siempre .

 Recuperamos algunas fotografías del interior del edificio  de 1997 cuando el proceso especulativo era imparable.

Maria Pepa Lara , Directora del Archivo Municipal de Málaga entre 1997 y 2012, en sus  tres artículos “El arquitecto Daniel Rubio Sánchez” publicados en Isla de Arriarán :revista cultural y científica atribuye  la casas a dicho autor :
“Casa número 13 de la calle Victoria, la cual fue construida en 1923, según consta en el piso superior en un círculo de cerámica amarilla, además de las letras F.D.N., correspondiente a las iniciales Francisco Domínguez Navarro, su constructor y primer propieta­rio. El edificio tiene dos plantas y bajo. Destacan la portada, de piedra, y los cierros que limitan la fachada. El cuerpo central es algo más elevado, semejando una pequeña torre, con un alero muy volado que sobresale del que corona toda la fachada.
Por la portada se llega a un zaguán con paramento de ladrillo y deco­ración de azulejos sevillanos, que nos recuerda los adornos del Mercado de Salamanca y a la Glorieta de las Provincias de Rubio. Por ello, este edificio se ha atribuido a este arquitecto1.
Calle de la Victoria , 13 fachada diseñada por Daniel Rubio 1923

El blog “SalvemosMálaga” destaca el gran interés de los azulejo del edificio que fueron destruidos y perdidos para siempre:
“Uno de los elementos de más interés de esta vivienda, lo constituía la decoración cerámica del antiguo zaguán. Los azulejos representaban por un lado los hechos gloriosos de la historia de España: La conquista de Orán, el Desembarco de Colón, el Fusilamiento de Torrijos, los Últimos días de Numancia, la Fundación de Buenos Aires, el Dos de Mayo, firmados por J. Salas y J.A. Rodríguez. En el zócalo, por su parte, se representaban motivos quijotescos. El vestíbulo del edificio contaba además con una pintura en el techo.
Tras permanecer abandonado durante años, este inmueble fue degradándose hasta el punto que los magníficos azulejos sevillanos que decoraban su zaguán, fueron robados. En conversaciones mantenidas con algunos vecinos de la zona, se cuenta que se vio a algunos individuos robando estos paneles, sin que se tenga constancia de su paradero actual.”
Diario Sur informaba ,en 2010 , de la supuesta "rehabilitación "



domingo, 7 de abril de 2019

Recuperación del Guadalmedina para Málaga en su estado natural de río con sus caracteres hidrológicos y paisajistas



“Un rio para la ciudad “por José A. Castillo Rodríguez y Andrés V. Pérez Latorre. Geógrafo y Presidente del IERS, y Profesor Titular de Botánica de la UMA
Los ríos que atraviesan las ciudades nos prestan imágenes que suelen convertirse en una de sus postales de referencia: el Sena o el Támesis son inseparables de alguna de las más sugestivas visiones de París y Londres. Más cerca, admirables resultan el dorado esplendor de Córdoba desde el Puente Romano bajo el que fluye el Gran Rey de Andalucía (Góngora), o las vistas de la imperial Toledo ceñida por el Tajo. Son ciudades que han convivido desde siempre con su río.
No así en nuestro caso. Málaga se agrupó bajo el abrigo de Gibralfaro, y junto al mar, su principal fundamento, aunque desde esa ubicación se aprovecharan las aguas del modesto Guadalmedina, entonces con su cuenca en plenitud ecológica. Así se deduce de las reglamentaciones para su uso y cuidado que refiere Díaz de Escobar, hasta que se rompe ese equilibrio durante el siglo XVI, según la Sociedad Malagueña de Ciencias. Con un transcurso extramuros hasta fines del siglo XVII, a partir del XIX se integra en la trama urbana gracias al auge comercial e industrial, y a la llegada del ferrocarril. Desde entonces, el Río de la Ciudad se convierte en fuente de suciedad y marginalidad, y responsable de crueles desgracias con ocasión de las crecidas cíclicas, más frecuentes a raíz de la implacable y continua deforestación de Los Montes. A partir de aquí, su actual indigencia y abandono lo condenan a las más duras acusaciones: cicatriz, barrera, adefesio, basurero. Es como ese pariente pobre que la familia esconde, hecho literal cuando se cubrieron con tiestos de flores las barandas del Puente de Tetuán, quizás para tapar las vergüenzas, aunque no la desvergüenza.
A raíz de la concesión de la competencia fluvial a la Administración Autonómica, principal y actual responsable del calamitoso estado del río, los intentos de regeneración se han reducido a ese despilfarro estructuralista ejecutado, nunca mejor dicho, en la época del 92, cuya ruina aún padecemos. Así que, con una ciudad que se ha transformado a mejor, la 'cicatriz' muestra su herida un tanto putrefacta a ciudadanos y visitantes, extrañados ante semejante panorama frente al más aseado del centro urbano y fachadas litorales. Por fortuna surgen de manera recurrente nuevos proyectos y estudios, que sintetizaremos en tres tipos a partir tanto de los concursos de ideas como de los propiciados por la Fundación CIEDES: Aquellos que propugnan una bóveda sobre el cauce, para crear un gran eje viario norte-sur. Los que pretenden actuaciones sobre el lecho, en forma de aprovechamientos para el ocio, es decir, caminos, carriles bici, ajardinamientos, fuentes, equipamientos deportivos. En tercer lugar, los que defienden la recuperación del estado natural del río, teniendo en cuenta sus caracteres hidrológicos y paisajísticos.
Los dos primeros tendrían escaso recorrido dada la prohibición de actuar sobre el cauce por el peligro de avenidas, a pesar de los embalses, con máximos instantáneos de 600 m3/s según el CEDEX. Pánico produce una caja de hormigón sobre ese monstruo del río desbocado, con aporte además de sus arroyos urbanos, inundando el centro y barrios aledaños hasta límites nunca vistos. Supondría, además, una inversión costosa y, en todo caso, ¿más cemento y tráfico sobre un eje tan saturado? El segundo choca con similar principio legal: la prohibición de adecuar el cauce al uso ciudadano.
Nosotros, y sin entrar en las cuestiones técnicas desarrolladas ya en algún trabajo, nos adherimos al tercero, el más lógico desde el punto de vista científico, el más económico, y el más sostenible: es necesario devolver el río a su estado natural, dentro de lo posible y con los límites que imponen tanto el actual cauce como los puentes y el desarrollo urbano consolidado. Bastaría con observar la dinámica hidrológica y el conjunto de los ecosistemas aguas arriba de las presas: el Guadalmedina acusa un régimen mediterráneo subtropical, con severo estiaje que le concede carácter de rambla varios meses al año (módulo 0'95 m3/s, aportación anual absoluta, 30 Hm3, según Martín Vivaldi). Sobre sus márgenes crecen sauces (Salix sp.), incluso olmos y fresnos (Ulmus, Fraxinus) en algún tributario, con presencia de adelfares y tarajales (Nerium, Tamarix), y juncáceas (Juncus), carrizales (Erianthus, Phragmites), aneas (Typha), entre otras comunidades de higrófitos ripícolas.
Con estos datos, y respetando la capacidad del lecho en su tramo urbano, se podrían sustituir los muros actuales con taludes en malla, como se ha apuntado en algún estudio, entablillados de muros krainer o trenzados de vigas, idóneos para terraplenes inundables, y escolleras donde se precise, elementos menos agresivos visualmente y que permitirían idéntica capacidad de desagüe. En cuanto a la regeneración paisajística, nos remitimos a lo acaecido en Madrid con el Manzanares. Allí, el aprendiz de río (Quevedo), libre de compuertas, ha generado en dos años un cordón verde de más de siete km: se han desarrollado los árboles de ribera y su cohorte de higrófitos, y han regresado pájaros, peces y anátidas (El País, 17-9-18. El Mundo, 19-9-18).
Extrapolando con el Guadalmedina, consistiría en dejar pasar las aguas someras, cuando fluyan, complementar con las corrientes subálveas en el estiaje, incluso recircular durante periodos de sequía severa, con pequeñas represas que decanten espacios de charcas no estancas. Sobre esas charcas e islas forzadas con aportes de arenas o gravas, y eliminado el hormigón del lecho, se desarrollarían espontáneamente las plantas acuáticas, y en los márgenes sobre elevados, puesta de sauces, olmos, fresnos, adelfas y tarajes, que crecerían a poco que aquellos se adecúen. El cauce recuperaría en parte su estado natural, y estas especies, lejos de ser un obstáculo en caso de crecida, y gracias a su flexibilidad y capacidad de rebrote, servirían de protección a los taludes como ocurre en las riberas de los ríos. El proyecto sería factible hasta el Puente de Tetuán; de aquí hasta la desembocadura muros, con una lámina de agua depurada. Esta actuación, que necesitaría luego de vigilancia y cuidado, daría lugar a un corredor ecológico norte-sur, imbricado con otras zonas verdes adyacentes o proyectadas, dejando los márgenes libres para el tráfico privado o público.
Es evidente que nuestra idea no puede mostrar aquí más desarrollo por razones de espacio. Lo que se pretende es retomar un debate muy necesario para la Málaga del futuro. Una urbe cuya relación con su río no debería constituir un problema, sino una oportunidad. Y esa oportunidad no es otra que la conversión de un espacio degradado en otro visualmente ameno y pleno de vida. Ha llegado la hora de la reconciliación de Málaga con su Guadalmedina; de revertir la tradición de ser una ciudad contra el río, y de sustituirla por el más noble afán de recuperar un río para la ciudad.


jueves, 14 de marzo de 2019

Recorrido fotográfico por la historia del antiguo Hotel Hernán Cortés, Hotel Caleta Palace y Sanatorio 18 de Julio ,hoy Subdelegación del Gobierno de Málaga

Recorrido fotográfico por la historia del edificio “La Caleta”. La actual sede de la Subdelegación del Gobierno de Málaga fue antes Hotel Hernán Cortés, Hotel Caleta Palace y Sanatorio Francisco Franco, conocido popularmente como “18 de julio” por el Centro de Tecnología de la Imagen-UMA












miércoles, 6 de marzo de 2019

La Asociación "Málaga Monumental" se adhiere al Manifiesto de Boadilla junto a Asociaciones de defensa del Patrimonio de toda España


                      MANIFIESTO DE BOADILLA

• Denunciamos el incumplimiento sistemático por parte del Estado y de las comunidades autónomas de las leyes estatales y autonómicas en defensa del Patrimonio Cultural, y expresamos la exigencia de que dichos organismos acaten obligadamente su propia legislación.

 • El concepto de Patrimonio Cultural es cambiante a lo largo del tiempo, y se enriquece con nuevos criterios que vienen a complementar los tradicionales. Así, en los últimos años se ha comenzado a valorar el patrimonio industrial, el inmaterial, el paisajístico y las infraestructuras y tramas (físicas o no) que vertebran un territorio. Las administraciones públicas deben estar atentas a estos cambios de sensibilidad para establecer la legislación correspondiente que permita su adecuada valoración y protección.

 • La protección del Patrimonio Cultural contra el expolio es una obligación establecida en la Constitución y ratificada por diversos convenios internacionales, que debe ser secundada por todas las administraciones públicas en cualquiera de sus niveles de actuación. El Ministerio de Cultura debe tener por añadidura un papel destacado en la defensa de ese Patrimonio, coordinando y liderando la investigación en la materia y MANIFIESTO DE BOADILLA febrero de 2019 ii disponiendo de especialistas y técnicos del más alto nivel. Su actuación no debe limitarse a la simple defensa de los Bienes de Interés Cultural declarados por las distintas administraciones, sino al fomento de su aprecio por la ciudadanía y de la participación comunitaria en su gestión.

• Manifestamos la necesidad de que el poder judicial tenga un papel protagonista en la defensa del Patrimonio cuando el resto de las administraciones planteen actuaciones que dañen bienes culturales, estén o no estén catalogados, pues acudir a la justicia es un derecho ciudadano para evitar las arbitrariedades contra los bienes culturales. Por tanto, jueces y fiscales habrán de controlar con carácter efectivo la legalidad de las políticas patrimoniales y urbanísticas de las administraciones, así como su aplicación. Solicitamos para ellos la sensibilidad y la formación especializada que exige el artículo 46 de la Constitución; y apostamos por una fiscalía específica de Patrimonio y Urbanismo.

• El estudio, la conservación y rehabilitación de los bienes culturales deben ser realizados por profesionales especializados: historiadores, arqueólogos, conservadoresrestauradores y arquitectos con formación y experiencia en Conservación-Restauración. Resulta aconsejable el fomento de equipos interdisciplinares. Es imprescindible delimitar por ley quiénes pueden realizar y ejecutar estos proyectos, atendiendo a criterios técnicos y no sólo a criterios económicos. Manifestamos que debe revisarse la Ley de Contratos del sector Público, erradicarse de la administración los concursos con bajas económicas temerarias y que el Código Técnico de la Edificación (CTE) debe adaptarse a la legislación de Patrimonio Cultural.

• Advertimos que el patrimonio arquitectónico en general está en peligro, incluyendo los cascos antiguos, los centros históricos protegidos y la arquitectura popular de todo tipo, con ayuntamientos que practican políticas urbanísticas que amparan el expolio a favor de los intereses particulares (promotores y constructores, a veces vinculados al turismo) y en contra del interés público y el bien común. A la legislación vigente hay que sumar como referencia ineludible el Informe Auken sobre el impacto de la urbanización extensiva en España (2009), y la aplicación de los Convenios para la protección del Patrimonio Arquitectónico, Arqueológico, del Paisaje y a favor de la sociedad, promovidos por el Consejo de Europa y suscritos por nuestro país -y por tanto de obligado cumplimiento-. Estos convenios deben ser instrumentos de uso habitual en el Ministerio de Cultura, en las Direcciones Generales de Patrimonio de las Comunidades Autónomas y en los Ayuntamientos.

• Pedimos un planteamiento reflexivo y serio por parte de las instituciones universitarias y gubernamentales para el tratamiento específico del Patrimonio Etnográfico y Etnológico (material e inmaterial) en todos sus ámbitos (museográficos, históricos y sociológicos) MANIFIESTO DE BOADILLA febrero de 2019 iii considerándolo en igualdad de relevancia y valor patrimonial -a todos los efectos- que el resto de los Bienes Culturales; así como la valoración de los conocimientos aportados por las clases populares (rurales y urbanas) como parte de los procesos de evolución y transformación general de la sociedad. Se observa la necesidad de realizar investigaciones o recopilaciones urgentes de oficios tradicionales, formas de vida, juegos, tradiciones festivas, religiosas, etc., pues las personas que los conocen o los han vivido están muriendo y todas esas formas de vida con ellos.

• El valor crematístico de un bien con interés patrimonial pertenece a su legítimo propietario, pero su valor cultural pertenece al conjunto de la sociedad y –por tanto debe ser conservado y defendido en pro del interés común por las administraciones públicas y por la ciudadanía en general. La ley debería recoger una exigencia normativa por la cual cualquier edificio con valor histórico -especialmente si es de titularidad pública- no pueda ser abandonado o vaciado de su uso tradicional sin que previamente se haya determinado su nuevo uso o, en todo caso, se concreten las actuaciones o medidas que se tomarán para asegurar su conservación. Las autoridades administrativas deben revisar los acuerdos con los propietarios privados de bienes culturales para llegar a conciertos que mejoren, de acuerdo con la ley, las condiciones de acceso al público (días y horas de apertura).

 • Manifestamos el deseo de colaborar en la reversión de los bienes histórico-artísticos inmatriculados por la iglesia católica a la situación inmediatamente anterior a 1978, por ser bienes de dominio público.

 • Las asociaciones ciudadanas sin ánimo de lucro y con una trayectoria contrastada en defensa del Patrimonio deben tener un papel activo a la hora de promover los expedientes administrativos conducentes a la protección de ese Patrimonio. Su opinión deberá ser tenida en cuenta obligadamente por todas las administraciones públicas y deberán ser oídos en los órganos consultivos de las distintas CCAA. Del mismo modo, las iniciativas y solicitudes de protección legal de un bien deberán ser respondidas expresamente por las distintas administraciones a quienes se dirijan. El Patrimonio Cultural es un recurso comunitario no renovable y, por tanto, no resulta aceptable la indiferencia. Las administraciones públicas deben impulsar de forma decidida el tercer sector -de patrimonio histórico- facilitando medios y recursos a dichas asociaciones o entidades ciudadanas.

 • Las administraciones deben estar obligadas a valorar los informes fundamentados elaborados y/o presentados por las asociaciones ciudadanas sin ánimo de lucro que buscan la protección de un bien patrimonial. No puede ser que estos informes fundamentados sean contrarrestados por informes “de parte” -o incluso "de MANIFIESTO DE BOADILLA febrero de 2019 iv complacencia"- encargados por los propietarios de esos bienes o por los entes afectados, y a veces hasta emitidos desde la propia administración, que actúa así como juez y parte.

• La creciente despoblación y gentrificación en la España interior implican que el Gobierno estatal y las Comunidades Autonómicas deben habilitar medidas explícitas extraordinarias para evitar la pérdida de Patrimonio, tanto en recintos históricos como en las zonas rurales. Apostamos para que se dote una plantilla de “Guardas de Monumentos y Agentes de Protección del Patrimonio”.


sábado, 23 de febrero de 2019

Solicitan suspender la demolición del edificio histórico de La Mundial /Palacete de los Condes de Benahavis de Strachan


La petición de las plataformas y colectivos en defensa del Patrimonio Edifeicios, Historia de Málaga, Málagalab, Málaga Monumental, Málaga REC y Torre Vigía  , presentada con fecha 22 de febrero de 2019 en la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga, argumenta que la licencia de obras es nula de pleno derecho


enlace a la noticia en La Opinión de Málaga

Palacete Condes de Benahavis /La Mundial de Eduardo Strachan