martes, 24 de mayo de 2022

Se inician los trámites para la declaración del Monte de Gibralfaro y Calle Alcazabilla de Málaga Patrimonio Mundial por la UNESCO

 



MOCIÓN INSTITUCIONAL

QUE PRESENTAN A LA CONSIDERACIÓN DEL EXCMO. AYUNTAMIENTO EN PLENO LA PORTAVOZ DEL GRUPO MUNICIPAL POPULAR, DÑA. ELISA PÉREZ DE SILES; EL PORTAVOZ DEL GRUPO MUNICIPAL SOCIALISTA, D. DANIEL PÉREZ; LA PORTAVOZ DE UNIDAS PODEMOS POR MÁLAGA, DÑA. FRANCISCA MACÍAS , LA PORTAVOZ DEL GRUPO MUNICIPAL CIUDADANOS,  DÑA. NOELIA LOSADA MORENO; Y EL CONCEJAL NO ADSCRITO, D. JUAN CASSÁ LOMBARDÍA, RELATIVA A LA DECLARACIÓN DE PATRIMONIO MUNDIAL DE LA UNESCO DEL MONTE GIBRALFARO (CON EL CASTILLO Y LA ALCAZABA) Y LA CALLE ALCAZABILLA

Fue en 1972, hace 50 años, cuando se creó la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco para proteger enclaves con un valor universal excepcional. Enclaves únicos por la interacción  especial entre geografía y la acción de la humanidad, dignos de protegerse para las generaciones futuras. En la actualidad, existen más de 1.000 enclaves en el mundo protegidos por la Unesco y, España, con 49 de ellos, es de los países que más aporta.

Dentro de la historia de España, Málaga, ciudad portuaria y siempre abierta, es una de las que más huellas de civilizaciones pasadas acumula en su entramado urbano, que creció a las faldas del monte Gibralfaro (“monte del faro”), de tal importancia que el perfil del monte es el escudo de la ciudad. ¿Qué tienen de especiales? Pues, según se definió, son “obras combinadas de la naturaleza y del hombre”. Son sitios donde el paisaje ha condicionado la acción humana y ésta ha quedado reflejada de una manera visible. O también, donde el paisaje, en este caso un monte que es una  atalaya, ha condicionado la acción humana, como es la creación de la ciudad de Málaga, que lo hace alrededor de Gibralfaro, de nomenclatura árabe, de una vital importancia estratégica, como demuestran los restos fenicios encontrados bajo el edificio del actual Rectorado.

En este sentido, creemos que el monte Gibralfaro y la calle Alcazabilla son un enclave idóneo para estar reconocidos como Patrimonio de la Humanidad, por una historia que se remonta a los fenicios y una visibilidad poderosa simultánea de varias civilizaciones, como son la romana (Teatro, piletas de gárum…), la musulmana y el uso urbano continuado desde la conquista cristiana hasta nuestros días. Además, cuenta con restos fenicios visitables y vestigios de lo que fue la Judería, donde vivió el sabio y poeta Ibn Gabirol, fundamental en la tradición hebrea, cuya estatua mira al conjunto monumental junto a un granado cargado de valor simbólico.

Con esta historia, creemos que Málaga puede y debe aspirar a un enclave que esté reconocido como Bien de Valor Universal Excepcional por la Unesco. De conseguirse este objetivo, los malagueños aumentarán su sensibilidad hacia un patrimonio excepcional, el orgullo por lo propio y por su identidad y, a la vez, se contribuirá a su mejor valoración ante la comunidad internacional. Dado el posicionamiento conseguido por Málaga como ciudad de los museos y su ascenso al tercer lugar en el Observatorio de la Cultura, creemos que sería interesante resaltar con un señalamiento como el de la Unesco que en el monte Gibralfaro y en la calle Alcazabilla tenemos la fortuna de disfrutar y de vivir un museo de la Historia al aire libre único en el mundo por la concentración de culturas visibles. Sería la manera de que el mundo supiera de un enclave único habitado por varias civilizaciones que han dejado su huella trimilenaria y que, además, es un lugar que sigue tan vivo como para albergar también la arquitectura moderna de Gluckmann en el Museo Picasso o la actividad de las dos cofradías que tienen en la calle Alcazabilla su sede (Estudiantes y Sepulcro). A todo ello, cabe sumar la huella verde del mismo monte y de los jardines de Puerta Oscura en una de sus laderas. La inclusión del Paseo del Prado y Buen Retiro, en Madrid, marcó un hito importante en la lista de la Unesco porque se trató de la primera vía urbana que alcanzaba esa categoría, uniendo sus méritos en el Arte y en la Ciencia, al albergar espacios como El Prado y el Jardín del Buen Retiro y el Botánico. En Málaga, el enclave propuesto, podría optar a la misma categoría que Madrid, dado que es de una gran riqueza arqueológica pero también cultural en uso, al sumar Alcazabilla en un mismo entorno el Museo Picasso, el Museo de Málaga y la Aduana y ser escenario de desfiles procesionales en Semana Santa, una manifestación cultural de primer orden. Todo, a la sombra de un espacio verde como es el monte de Gibralfaro.

Así pues, consideramos que la calle Alcazabilla, con su extraordinario valor paisajístico, arqueológico, además de su mezcla de usos actuales (monumentales, pictóricos y cofrades), junto al monte de Gibralfaro, puede aspirar a ser considerada como Paisaje Cultural de la Unesco. Se trata de un ejemplo perfecto de la evolución de un paisaje humano, desde los restos fenicios a la actualidad, al abrigo de un monte, hito natural clave para explicar la ciudad.

La candidatura no es un proceso fácil. Madrid empezó a trabajar en ella en 2014 y fue en 2021 cuando se le otorgó esa distinción. Es un proyecto de ciudad que requiere la continuidad en el empeño de distintos equipos y tener a su cargo a una persona cualificada en Patrimonio, como la tuvo Madrid. La candidatura a la Unesco hace necesario un equipo de trabajo interno coordinado y potente que siga en marcha durante varios mandatos, al margen de los signos políticos que gobiernen, con personal cualificado y, además, la contratación de asistencias técnicas externas  especialistas en la tramitación de estos expedientes ante el organismo internacional. Esta distinción redondearía los planes para un monte que Ciudadanos hemos tenido siempre muy presente en nuestra acción política tanto desde el punto de vista monumental como de paisaje urbano. Un claro ejemplo es la apuesta por el necesario y aún pendiente Plan Especial del Monte Gibralfaro, que entre otras actuaciones, incorpora una conexión a media ladera entre las calles Agua y Mundo Nuevo, justo en una zona que está datada como lugar de enterramiento. De hecho, a los pies de la ladera, en el 22 de la calle Agua, se encuentran la mezquita funeraria de Yabal Faruh. El otro gran ejemplo es la intención de recuperar la coracha terrestre entre las dos fortalezas, que conforman el conjunto monumental más visitado de la ciudad, además de los planes de recuperación integral y nuevas excavaciones.

Por todo ello, todos los grupos municipales proponemos al Excmo. Ayto Pleno la adopción de los siguientes

ACUERDOS

PRIMERO.- Iniciar la tramitación para que el entorno Gibralfaro-Alcazabilla sea incluido en la Lista Indicativa de Patrimonio Mundial de la Unesco con la presentación de la candidatura al Consejo del Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura.

SEGUNDO.- Formar un grupo interno de trabajo en el Ayuntamiento de Málaga con vocación de permanencia con responsables de Patrimonio, Arquitectura, Historia y Parques y Jardines.

TERCERO.- Organizar un sistema de trabajo con colectivos de la ciudad y los museos Picasso y Málaga para aceptar sus sugerencias para el éxito de esta candidatura.

Málaga, 28 de abril de 2022

domingo, 26 de diciembre de 2021

Así era la colección del MUPAM , con los fondos del Patrimonio Municipal de Málaga desde el S. XV y así es en la actualidad reducida a la mitad del S. XX

El MUPAM con toda la colección , antes de la remodelación  de 2021
 El MUPAM , Museo del Patrimonio Municipal de Málaga ,con sus fondos completos hasta diciembre de 2021

SALA I

Esta sala está dedicada a piezas de los siglos XV al XVIII de la historia de la Ciudad. En ella tienen cabida bienes documentales, bibliográficos, grabados, artes suntuarias y artes plásticas. Las  unidades temáticas que contiene son las siguientes:

LOS SÍMBOLOS DE LA CIUDAD

El escudo y el pendón

 El 19 de agosto de 1487, Málaga fue conquistada por los Reyes Católicos e incorporada a la Corona de Castilla. Pronto se implantaron los nuevos organismos de gobierno, destacando el Ayuntamiento en junio de 1489. Este solicitó pronto a los reyes que dotasen de “armas e sello que han de usar”. Por Real Cédula de 30 de agosto de 1494 se concedió a Málaga su escudo. El 20 de diciembre de 1495, se autorizaría el uso de pendón o bandera sobre cuyos colores verde y morado se bordaría el escudo y que se utiliza en procesiones o cortejos solemnes. A lo largo de más de 500 años, estos emblemas fueron enriqueciéndose sufriendo alteraciones y variantes hasta llegar al actual logo. Los elementos iconográficos originales fueron el propio recinto amurallado, el Castillo de Gibralfaro con los cautivos cristianos en su interior, las imágenes de los patronos San Ciriaco y Santa Paula y el Mediterráneo. A la antigua leyenda “Muy Noble y Leal” y el “Tanto Monta” de los Reyes Católicos, se le añadirían, desde mediados del siglo XIX, los títulos de “Siempre denodada”, “La primera en el peligro de la libertad”, “Muy hospitalaria” y “Muy benéfica” en recompensa por la actitud cívica y la participación de los malagueños en relevantes episodios históricos.

LAS FIESTAS BARROCAS

Las grandes celebraciones y sus protagonistas: la religión y la monarquía

Durante el Renacimiento y el Barroco, Málaga celebró con gran solemnidad grandes festejos, tanto anuales como extraordinarios. La ciudad se transformaba y engalanaba con arquitecturas efímeras. Las luminarias con antorchas en las fachadas y los fuegos artificiales contribuían a crear una realidad virtual al servicio de la Monarquía y del Catolicismo. Entre los festejos anuales destacaron los dedicados al Corpus, a los Santos Patronos Ciriaco y Paula y a la Reconquista. A éstos habría que añadir celebraciones religiosas extraordinarias, como la organizada en 1654 donde el Ayuntamiento y el Cabildo Catedralicio juraron defender el Misterio de la Inmaculada, culminando con una procesión donde desfiló el Simpecado que puede contemplarse en la sala. La Monarquía fue también protagonista, con motivo de victorias militares, nacimientos, proclamaciones o fallecimientos de reyes. En este último caso se erigían en la Catedral espectaculares túmulos. Se muestran en la sala los planos de los construidos con ocasión de los fallecimientos de Felipe III y del príncipe Baltasar Carlos. El Ayuntamiento siempre estuvo representado con el pendón o bandera bajo las mazas de plata que en la sala se exponen. Los libros de fiestas como los que pueden verse en la vitrina nos relatan pormenorizadamente estas costosas celebraciones donde no faltaban la Tarasca en el Corpus, los carros o “rocas”, los “toros y cañas”, el baile y la música.

LA EVOLUCIÓN DE LA CIUDAD

La trama y el crecimiento urbano

 En 1487, Málaga contaba con 15.000 habitantes. Disponía de un sistema defensivo imponente basado en la Alcazaba y Gibralfaro y en sus murallas. Su caserío estaba marcado por la horizontalidad. Solo los alminares sobresalían, especialmente el de la Mezquita Aljama. Sus calles eran estrechas y laberínticas. Del aspecto que presentaba la ciudad entonces tan sólo nos queda la interpretación que nos ofrece un dibujo de Emilio de la Cerda realizado en el XIX y que se expone en la sala. Durante la Edad Moderna, la ciudad creció hasta superar los 50.000 habitantes pese a devastadoras epidemias. Se acometieron importantes reformas urbanas. Así se amplió y regularizó la actual plaza de la Constitución donde se estableció el Ayuntamiento. Este espacio se comunicó con el puerto abriendo la calle Nueva. El perímetro amurallado fue rebasado y sustituido por las actuales calles de Carretería y Álamos. El Perchel, la Trinidad o Capuchinos crecieron al amparo de los conventos allí establecidos. Antes se habían abierto nuevos accesos en la muralla, como la Puerta Nueva. La Mezquita Aljama se convirtió en la Catedral y las principales mezquitas se transformaron en las primeras parroquias. Se ampliaron el puerto y las atarazanas... El cartógrafo José Carrión de Mula dibujó en 1791 el plano de Málaga más detallado e importante de todos los tiempos y que se muestra en esta sala.

GUERRA Y DEFENSA

Conflictos bélicos

Málaga fue frontera defensiva durante la Edad Moderna, sufriendo la constante amenaza de piratas y corsarios berberiscos, así como de las armadas de otros países. La preocupación por reforzar su defensa fue constante. Durante el siglo XVI se contaba, además de con la Alcazaba y Gibralfaro, con una muralla a lo largo de la costa y tres fortalezas: la Torre de los Genoveses, otra junto a la Puerta del Mar y la Torre Gorda. Luego se construirían los fuertes de San Lorenzo, el de Santa Isabel, el de San Simón y el de San Andrés hacia poniente donde se ubicaba el cañón expuesto, así como los de Santa Catalina, San Felipe y la Batería de San Nicolás hacia levante. Por su parte, el puerto constituyó un importantísimo punto de embarque de tropas, armas y avituallamientos con destino a Italia y al norte de África. Por aquí pasaban continuamente regimientos y navíos. La ciudad sufrió en ocasiones bombardeos, como el de 1693. Durante la Guerra de Sucesión, una flota angloholandesa se dirigió hacia Málaga tras tomar Gibraltar en agosto de 1704. Se dispuso la evacuación de las monjas y de la plata de las iglesias. La llegada de una escuadra francesa evitó la invasión. Se produjo con resultado incierto la Batalla Naval de Málaga frente a las costas de Vélez, que quedó inmortalizada en este grabado.

LA CIUDAD CONVENTUAL

Proliferación y auge de monasterios y conventos

 

Desde finales del siglo XV, Málaga asiste a la fundación de numerosísimos monasterios y conventos que ocuparon los mejores solares tanto dentro como fuera de las murallas.  Su poder económico y su influencia social y artística fue enorme. La fisonomía de Málaga se transformó. Abundancia de campanarios, presencia de tapias de huertos y recintos monacales, continuo tañido de campanas, presencia de monjes y frailes en las calles. Estos difundieron devociones, crearon cofradías y hermandades y pusieron en marcha iniciativas docentes y de asistencia social. Se erigieron un total de 25 cenobios masculinos y femeninos, habitados por dos mil frailes y monjas, casi un 5% de la población. Destacaron por su riqueza y monumentalidad los levantados fuera de las murallas: La Merced y la Victoria al norte, el de Capuchinos en el noroeste, el de San Francisco o San Luis el Real, el de la Trinidad, el del Carmen y el de Santo Domingo al oeste, que dieron lugar a populosos barrios. Grandes clientes de arquitectos, escultores, pintores y plateros, frailes y monjas construyeron  templos, claustros y espadañas. En ocasiones  disponían un “compás” o amplio recinto de entrada donde podía situarse una imagen devocional, como la Inmaculada del Convento de San Pedro de Alcántara que se expone en la sala.

 ARTE Y DEVOCIÓN

Los Desposorios místicos de Santa Margarita de Il Parmigianino, una obra maestra

 Atribuida a Girolamo Francesco Mazzola, más conocido como Il Parmigianino (Parma, 1503-Casal Maggiore, 1540), Los Desposorios místicos de Santa Margarita es un magnífico ejemplo representativo del primer Manierismo italiano y una de las mejores piezas del patrimonio artístico del Ayuntamiento de Málaga. En 1529, durante su periodo boloñés, Il Parmigianino realiza esta espléndida composición pictórica para la iglesia de Santa Margarita de Bolonia. Es una clara muestra de su característica elegancia y del artificio y colorido irreal procedentes de la influencia de su maestro, Il Correggio, unido a la búsqueda de belleza mediante la distorsión y alargamiento de las figuras y a la lánguida dulzura, presente en las miradas de la santa y del Cristo niño y en la leve sonrisa del arcángel san Miguel. En la composición de figuras, encastradas casi como en una labor de orfebrería, destaca la de Santa Margarita en su sacra conversazione con el Cristo niño sobre la horizontal del resto de las figuras que termina en las de san Jerónimo y san Agustín, con el destacado volumen de la Madonna, que delicadamente baja la vista.   En 1815, devuelta al Ayuntamiento de Roma tras su robo durante los saqueos de las tropas de Napoleón, fue expuesta en la Pinacoteca Nacional de Bolonia como una de sus obras más famosas. Después fue adquirida por Guillermo B. Newbery que, en 1870, la dona a la capilla del Hospital Noble de Málaga.

LA SALA II exhibe obras pertenecientes al siglo XIX.

La sala está dedicada al siglo XIX, etapa de mayor florecimiento económico, social y cultural de la ciudad, y época en la que el Ayuntamiento inicia la política cultural que generará la actual colección de obra plástica.

Las unidades temáticas en las que se organiza la sala son las siguientes:

EL MUSEO MUNICIPAL EN EL SIGLO XIX

Una iniciativa de coleccionismo institucional

Este espacio recrea el origen de la colección pictórica municipal y aquel diseño expositivo decimonónico y, por ello, abigarrado del primer Museo de la ciudad que, inaugurado en 1880, albergaba  obras de artistas locales. Entre 1877 y 1890 la colección reunió 34 obras, que fueron adquiridas dentro de una política municipal de fomento y protección del arte mediante encargos, donaciones, concursos y exposiciones. Así, por ejemplo, la serie de los Cenacheros (Talavera, Nido, Grarite, Herrera y Velasco) se compone de las obras premiadas en concursos para el alumnado de la Escuela de Bellas Artes; y Una antesala de Cappa, Un murciano de Moreno Carbonero o Marina de Guillermo Gómez Gil, entre otras de las obras expuestas en la sala, formaron parte de la exposición organizada por el Ayuntamiento en 1880. El Museo Municipal ocupaba unas salas del segundo piso del Colegio de san Agustín, sede entonces del Ayuntamiento. Su primer Conservador fue José Ruiz Blasco, padre de Picasso, al que se dedica en la sala un lugar destacado. Funcionó intermitentemente hasta 1900 y tuvo un papel importante en la formación del joven Picasso ya que durante sus estancias veraniegas en Málaga acudía al mismo para realizar ejercicios de copias.

FIGURAS REALES, HISTORIA Y COSTUMBRES

La pintura de Género y de Historia. La crítica social y el retrato Las Exposiciones Nacionales fomentaron los grandes formatos y la pintura costumbrista y de Historia. En ocasiones ambos géneros se entremezclaron, como en El Alegato, obra de Bernardo Ferrándiz, el artista valenciano que convirtió a Málaga en un gran centro pictórico. Aquí, junto a lo anecdótico, la talla de los quintos en un pueblo valenciano, está presente la crítica social. La presencia lateral de un retrato de Fernando VII introduce en la obra “el cuadro dentro del cuadro”. El retrato ha sido uno de los géneros más  cultivados en España. La colección municipal cuenta con la presencia de creaciones que visualizan a diversos monarcas. Destaca por su excelencia el magnífico retrato que el malagueño Denís Belgrano dedicó  a María de las Mercedes, primera esposa de Alfonso XII. El cortinaje, el trono y el vestido resaltan la dimensión regia de la joven e infortunada reina. Por su parte, el sevillano José Villegas, recrea con pincelada brillante y suelta en La última visita de Don Juan de Austria a Felipe II el momento en que este Rey encarga a su hermanastro el gobierno de los Países Bajos. En la escena pueden identificarse personajes relevantes del momento. La Historia Sagrada aparece representada con el boceto de La decapitación de San Pablo, de Enrique Simonet. Aquí se aprecia el inicio del proceso creativo de una obra de gran formato donde destaca el tratamiento del apóstol y la recreación romántica de la Roma clásica a través de la luz, la arquitectura y la indumentaria de los personajes.

MÁLAGA Y EL MAR

La marina en el paisajismo malagueño

Desde sus orígenes fenicios en la Antigüedad, Málaga y el Mediterráneo forman una simbiosis perfecta. A través de este último han llegado pueblos, culturas y creencias. Su carácter marinero, comercial, portuario, cosmopolita y abierto forma parte indisoluble de su identidad. En el universo pictórico, la impronta del mar va a marcar una línea creativa que se inicia en el último tercio del siglo XIX con la influencia que Carlos de Haes ejerciera sobre una serie de alumnos que se dedicaron al paisaje realista, especialmente la marina. Éste es el caso de Emilio Ocón, uno de los principales impulsores de la fuerza que adquiere el género en la pintura malagueña del siglo XIX. Gran aficionado al mar, estudia náutica y destaca por su habilidad en el dibujo de barcos. Su obra Crepúsculo en el Puerto de Málaga había inaugurado en 1878 el realismo de las marinas con sus pinceladas minuciosas, propias de la toma directa y fiel de la realidad, de un mar en calma iluminado con la luz propia del Mediterráneo. De entre sus discípulos, se exhiben obras de dos firmas que muestran la calidad del género en Málaga: Gartner, que tiñe de tonalidades plateadas y brumosas la marina malagueña y Verdugo Landi que, en busca de los escasos rincones agrestes de la costa, centra sus composiciones en olas que dramatizan sus marinas. La imagen de la ciudad desde el mar fue un tema más recurrente incluso que el mar mismo que, salpicado de balandros, veleros, jábegas, galeras o barcos de vapor, recorta su perfil desde el litoral.

EL BODEGÓN FLORAL EN LOS INTERIORES BURGUESES

Bracho Murillo. Pintor de las flores

La pintura de flores, considerada como un género menor, contaba con una asignatura específica para las clases de “señoritas” de la que José María Bracho Murillo era profesor en la Escuela de Bellas Artes de San Telmo desde su llegada a Málaga en 1877. Su labor produjo la consolidación del género pictórico, cuya repercusión fue también acogida por artistas como José Nogales, Horacio Lengo y Ruiz Blasco, entre otros. Desde el mismo año de su llegada, y con motivo de la visita del rey Alfonso XII, Bracho Murillo participa en exposiciones locales con obras como el bodegón floral dedicado al enlace real con María de las Mercedes. En esta sala podemos ver diferentes muestras de su especialidad, bodegones con clara influencia de la tradición dieciochesca valenciana y del barroco flamenco, pero que demuestran un ejercicio de modernidad en la toma directa del natural, como se aprecia en esos detalles de hojas o flores caídas. Son estudios minuciosos de la flora autóctona malagueña: rosas, nardos, hibiscos, pacíficos, pensamientos, jazmines…, agrupados en finos jarrones de cristal o porcelana. Combinaciones florales, bien entonadas y compensadas cromáticamente, que resultaban muy decorativas para la clientela habitual de este género, una poderosa burguesía que adornaba con ellas sus interiores domésticos.

LOS FESTEJOS DURANTE LA “BELLE EPOQUE”

El cartel: Entre el Modernismo, la sofisticación y el casticismo  El nacimiento de la Feria de Málaga en 1887 marca el inicio de un nuevo género artístico: el cartel de feria. Se le puede considerar heredero del cartel de toros presente en la ciudad desde 1840 y de los bandos y programas murales empleados para anunciar los festejos del Corpus a mediados del siglo XIX. La dimensión turística influye decisivamente. Se conjugan en él elementos pictóricos y otros procedentes de las artes decorativas. Era preciso difundir dentro y fuera de Málaga las excelencias, el atractivo y los espectáculos que se ofrecían cada año. El excelente elenco de pintores malagueños activos entre fines del XIX y principios del XX como Martínez de la Vega, Jaraba o Murillo Carreras realizan espléndidas obras conjugando historicismo, casticismo y modernismo. Éste último está presente en las líneas onduladas de su decoración vegetal y en la tipografía. Pero el gran protagonista de estas obras es el costumbrismo casticista. Sobre todo bellas malagueñas ataviadas con la indumentaria popular de la época. En un segundo plano, aparece casi siempre una perspectiva de Málaga con sus iconos identificativos. El mensaje de texto va perdiendo protagonismo. Se muestran en esta sala piezas correspondientes a la colección del Archivo Municipal: los carteles de Feria de Agosto de 1892, 1910, 1911, 1912 y 1914 y los de los Festejos de Reding de 1895 y 1914.

 LAS MALAGUEÑAS SE VISTEN  DE FIESTA

 

En Málaga convivían hace un siglo lo popular y lo burgués, lo castizo y lo cosmopolita. También en el universo femenino. El objetivo de este espacio es el de visualizar la indumentaria que las malagueñas de entonces empleaban cuando salían a divertirse. Por una parte, tenemos a las mujeres que vivían en Capuchinos, Trinidad o el Perchel. Según los viajeros extranjeros “no muy altas, talle pronunciado, andares garbosos, ojos y pelo negros como el azabache, “caracolillos” sobre la frente, que con mantilla, peineta y flores naturales saben componer los más originales, los más graciosos atavíos”. Luego estaban las “señoras” y “señoritas” de la Alameda, del Limonar y de La Caleta. Eran las hijas de comerciantes e industriales, muchas veces con sangre foránea en sus venas. Educadas en La Asunción o por institutrices, se les enseñaba idiomas y buenos modales. Aborrecían la mantilla y la “toca” y se volvían locas con los costosos modelos de alta costura traídos de  París. Gracias a la magnífica colección de Francisco Zambrana se exhiben en la sala dos conjuntos de indumentaria femenina con piezas originales. El popular está formado por una falda con cinturón y una blusa sobre la que luce un rico mantón de Manila montado “a la moronga”. El burgués o aristocrático consiste en un espectacular traje de fiesta de dos piezas en seda adamascada con galones de pedrería creado por el modisto inglés establecido en Paris Charles Frederick Worth, uno de los creadores de la Alta Costura.

 

 

 

La historia de la colección municipal cuenta con unos antecedentes que se remontan al último tercio del siglo XIX, cuando el Ayuntamiento de Málaga toma la decisión de crear un Museo Municipal para dar cabida a una serie de cuadros que había ido adquiriendo durante esos años.

 En siglos anteriores podemos encontrar algunos precedentes en materia patrimonial. Desde la toma de la ciudad por los Reyes Católicos, el 18 de agosto de 1487, la Corona de Castilla y la asimilación de la ciudad a ella, generó una documentación que constituyen las primeras piezas de bienes patrimoniales del Ayuntamiento de Málaga. A partir de ahí, por encargos directos o donaciones, una amplia variedad de bienes muebles e inmuebles han ido conformado la Colección del Patrimonio Municipal, compuesta por espacios naturales, bienes inmuebles y muebles de carácter histórico, artístico, documental y bibliográfico. En su conjunto, consta de más de 4.000 obras sin contar los fondos archivísticos y bibliográficos.

De la Edad Moderna se conservan pocas obras, aunque la promoción artística del Ayuntamiento de Málaga fue constante desde su fundación en respuesta, principalmente, a atender las necesidades devocionales de la población. Entre las piezas de mayor relevancia de la colección destaca Los desposorios místicos de Santa Margarita  de Franceso Mazzola “il Parmigianino”, donada por el súbdito inglés B. Newbery para el Hospital Noble tras hacerse cargo de la construcción y financiación de dicho inmueble

 El conjunto de bienes muebles pertenecientes al siglo XIX es el que hace que la colección municipal adquiera especial relevancia.

La colección municipal cuenta con cincuenta y cuatro obras pertenecientes al siglo XIX. El origen de su pertenencia se debe a diferentes circunstancias, siempre enlazada con la voluntad del Ayuntamiento por proteger y fomentar el arte y a los artistas locales. Los cenacheros (Talavera, Nido, Herrera y Grarite), los arrieros (Grarite, Blanco Coris), las obras que participaron en la exposición promovida por el Ayuntamiento de Málaga en 1880 y realizadas por jóvenes alumnos de la Escuela de Bellas Artes (Blanco Coris, Blanco Merino, Buzo, Guillermo Gómez Gil, Félix Iniesta, Pedro Iniesta, Moreno Carbonero, Reyna) y las adquisiciones a Federico Ferrándiz (Los Gaitanes) y José Ponce (La religión comprende al genio), corresponden a al iniciativa de fomentar el ejercicio de las Bellas Artes y motivar jóvenes vocaciones. Los encargos realizados a Denis (Retrato de María de la Mercedes), Emilio Ocón (Crepúsculo en el Puerto de Málaga) Martínez de la Vega (sin determinar), José Ruiz Blanco (Un palomar), Bracho Murillo (Floreros), Bernardo Ferrándiz (El alegato), Horacio Lengo (1878, Gitana, 1880 Una Moraga), Serafín Martínez del Rincón (La Peña de los Enamorados) y Javier Cappa (una Antesala), son fruto de un deseo de proteger el arte local y de reconocimiento a sus principales autores.

Otros cuadros forman parte de la colección por su aceptación tras el ofrecimiento insistente del artista. Este es el caso de La llegada rey Alfonso XII al puerto de Málaga de Herrera y Velasco, Madroños de Juan Oliver Copons y Frutero de Leonardo Camps.

Por último, otras piezas entraron como consecuencia de otros criterios. Por ejemplo, en 1882 se compra Un Piropo de Leoncio Talavera ante la insistencia de su propietario, el notario José Franquelo, que lo había dejado en depósito en el Museo con opción a acceder a la propiedad previa compensación económica. En 1882 se acepta el Retrato de Barroso de Manuel Torres y en 1892 Pidiendo auxilio de Verdugo Landi por el vínculo que el pintor había adquirido con el Ayuntamiento a aceptar dirigir el Museo Municipal gratuitamente. Por último, en 1894 se compra Paseo en barca de Guillermo Gómez Gil por ... el deseo de alentar estudios a los artistas de esta ciudad que ofrecen porvenir...

El objetivo de protección a los familiares de artistas tras la muerte de éstos, es otra de las razones por la que la colección se incrementa. Este sería el caso de la obra Pato muerto de José Denis, expuesta en la exposición de Bellas Artes de 1915 y comprada a la viuda tras la muerte del pintor.

Otras piezas han entrado por razones de correspondencia con el Ayuntamiento. Así, tras la muerte de Carlos de Haes, la Corporación acuerda darle el nombre de una calle al pintor y sus herederos, en agradecimiento, regalan Restos de un naufragio, Napolitana y Tropezón en el coro de la catedral de Málaga de Enrique Simonet y Lombardo.

En cuanto a las esculturas sólo podemos hablar de tres, Peregrinos de Casasola es un relieve en barro que entrega como muestra de los resultados de los trabajos de pensionado, Busto de Moreno Carbonero de Mariano Benlliure, regalo del autor, boceto del que hizo en bronce para el monumento que se proyecta al pintor y que resume todas las claves del género en el país y una Alegoría en bronce, también de Benlliure, que adornaba los pedestales sobre los que descansa la figura de Marqués de Larios en el Monumento que el valenciano le hizo y que, perdido durante muchos años, se ha recuperado recientemente.

El grupo formado por piezas del siglo XX es el conjunto más númeroso. Como en las etapas anteriores hay que hablar de pertenencia a la colección por donaciones y adquisiciones.

Desde principios de siglo se retoma el factor medioambiental como el mejor exponente de la identidad local y se canaliza mediante el fomento y estructuración de la industria turística, circunstancias que condiciona la dinámica cultural especialmente la patrimonial, ya que las iniciativas por recuperar, mantener y difundir el patrimonio monumental malagueño se condicionaba a sus posibilidades de refuerzo de la creación de una imagen que sirviera de atracción turística.

La colección de pintura se vio incrementada por la inclusión de piezas que entraron por diversas razones. La más importante fue a consecuencia de la donación de Muñoz Degrain, gesto motivado por eso continuos lazos de afecto y reconocimiento que el Ayuntamiento le dispensó desde que se afincó en Málaga. Se tiene constancia documental de la donación de una de sus últimas obras, Los de Igueriben mueren, que recrea un episodio de la guerra de África protagonizada por el malagueño comandante Benítez.

 Paralelamente a la recepción de donaciones, se mantuvo la protección a las artes mediante la concesión de las instituidas pensiones de formación a jóvenes autores. Esa es la razón para que en la colección figuren la copia del Testamento de Rosales, El viejo de la rifa (1928) de Ceferino Castro, El viejo del chascarral y Autorretrato  de Jiménez Niebla a quien se le concedió la pensión en 1921; Consolad al triste de Juan Eugenio Mingorance Navas que la disfrutó a partir de 1922, de Antonio Cañete Desnudo y Paisaje, muestra de la pensión que loa otorga en 1926. Manuel Mingorance Acién en 1943 fue el primer pensionado después de la Guerra Civil, que firma en 1948, Escribidme una carta señor cura y un Desnudo; Félix Revello de Toro, el último pensionado, disfruta la beca a partir de 1944 y envía como resultado de su aprendizaje Escribidme una carta señor cura (1945), Desnudo (1948) y Niño enfermo (1949).

 Después de la Guerra Civil, se mantiene la ausencia de una política cultura planificada, salpicada de gestos como el de crear una Galería de Retratos de Alcaldes. Junto a ellos, y ante la necesidad de cubrir la publicidad de carácter festivos como las ferias, festejos de invierno o corridas de toros, se generó la colección de carteles, cuyos originales engrosaron la colección mediante concurso, siempre financiados por la corporación.

 A partir de los años sesenta Málaga sufre una reconversión económica debido al turismo que empieza a llegar masivamente a la costa. Desde el punto de vista patrimonial supuso la degradación del Centro Histórico, pues una desmedida especulación del suelo no respetó parte del caserío histórico del centro, que fue dejando paso a edificios sin personalidad ni calidad. Esto indica un desconocimiento absoluto de los valores patrimoniales de ese centro histórico y una falta de respeto por la cultura artística del lugar.

 En las últimas décadas del siglo XX, se produce el primer gesto de sociabilizar el patrimonio municipal y se promueve la I Muestra de obras pictóricas de la Casa Capitular, una iniciativa que se repite en 1990, cuando en las actividades que se programan para celebrar el quinto centenario de la constitución del primer ayuntamiento de Málaga se inaugura una muestra en la que se exhibe el Patrimonio Artístico y Monumental de Málaga, exposición que se complementará con la organizada en 2011 titulada: Pasado y presente en el Patrimonio artístico municipal, 1881-2001, impulsada por la petición ciudadana y de los grupos municipales y en donde se daba a conocer nuevas adquisiciones y puesta en valor realizadas sobre la colección histórica. Estas exposiciones constituyen los antecedentes de la iniciativa de crear el Museo del Patrimonio Municipal.

 En conclusión, la colección de obra plástica municipal es de una singular importancia, por la representatividad de las firmas que la componen y por la variedad técnica, estilística y estética que están presentes en ella, por lo que su puesta en valor y acercamiento a la ciudadanía era una iniciativa necesaria. Unida a otras colecciones, públicas o privadas contribuye a hacer de Málaga una ciudad para la cultura.

Teresa Sauret Guerrero.

 Política Cultural y Coleccionismo. Municipal. La Colección de obra plástica  del Ayuntamiento de Málaga,

Fuente :Web oficial  Área   de  Cultura del Ayuntamiento de Málaga, 2007.















 El MUPAM , Museo del Patrimonio Municipal de Málaga ,con sus fondos, solo obras a partir de los años 50 del S. XX, desde diciembre de 2021 

21/12/2021.- Las renovadas salas del Museo del Patrimonio Municipal (Mupam)

vuelven a abrir sus puertas para acoger la muestra ‘Málaga Contemporánea’.

La exposición semipermanente ha sido presentada hoy por la concejala de

Cultura, Noelia Losada, acompañada de la comisaria, Marta del Corral. La

muestra propone un recorrido por los principales hitos de la renovación plástica

malagueña desde 1950 a la actualidad. A través de 130 obras de casi un

centenar de artistas, la muestra, que podrá visitarse entre el 21 de diciembre y

16 de octubre de 2022, recoge desde la inicial brecha estilística protagonizada

por los artistas de la generación de los cincuenta hasta la actual nómina de

jóvenes creadores multidisciplinares cuyas propuestas son reclamadas por los

centros de arte y galerías de todo el mundo. En esta nueva etapa del Mupam,

la vertiente didáctica juega un papel primordial.

‘1950-1979 EL GERMEN CONTEMPORÁNEO’

Dividida en tres apartados, ‘Málaga Contemporánea’ es un proyecto del Área

de Cultura que toma como punto de partida la ruptura artística que a mediados

del pasado siglo impulsó un grupo de jóvenes creadores malagueños

agrupados en la Peña Montmartre (1953) y el posterior Grupo Picasso (1957).

Bajo el título ‘1950-1979 El germen contemporáneo’, la primera sala de la

exposición recoge el trabajo de los protagonistas de esta avanzadilla

contemporánea que años más tarde cristalizaría en el Colectivo Palmo (1979).

En esta primera estación del recorrido por la contemporaneidad malagueña se

muestran obras de Enrique Brinkmann, Francisco Peinado, Manuel Barbadillo,

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Eugenio Chicano, Stefan Von Reiswitz, Gabriel Alberca, Elena Laverón o

Dámaso Ruano.

‘1980-1999 REVOLUCIÓN Y EUFORIA ARTÍSTICA’

El apartado ‘1980-1999 Revolución y euforia artística’ posa su mirada en

aquellos artistas que festejaron la llegada de la democracia y propiciaron la

eclosión creativa de los ochenta, años en los que la sala del Colegio de

Arquitectos supo captar la esencia contemporánea más irreverente e

imaginativa. Reflejo de aquel momento son los trabajos de Diego Santos,

Carlos Canal, Sebastián Navas, Chema Lumbreras, Bola Barrionuevo, Rafael

Alvarado, Isabel Garnelo o Rogelio López Cuenca, entre otros, que pueden

verse en esta sección. En 1988, el Ayuntamiento de Málaga creó la Fundación

Picasso, marcando el inicio de la recuperación de la figura del genio a través

del estudio y la difusión de su obra. La Casa Natal, inaugurada en 1998, se

convirtió en el equipamiento cultural más importante de la ciudad y en la

primera piedra de lo que más tarde sería la ciudad de los museos. Durante los

años noventa, la labor de la Galería Alfredo Viñas marcaría un antes y un

después en el apoyo y difusión de la creación contemporánea, haciendo

especialmente visible la enorme potencialidad de los artistas malagueños y

andaluces.

‘2000-2021 CIUDAD REFERENTE DEL ARTE CONTEMPORÁNEO’

La actualidad artística protagoniza el último apartado de la exposición: ‘2000-

2021 Ciudad referente del arte contemporáneo’. Con la llegada del siglo XXI se

produce el gran cambio en Málaga. Las inauguraciones del Centro de Arte

Contemporáneo y del Museo Picasso, ambas en 2003, sirvieron para que la

ciudad adquiriese una nueva dimensión, multiplicando el interés por los nuevos

lenguajes creativos y las últimas sensibilidades artísticas. La llegada de la

Facultad de Bellas Artes (2005) propicia a su vez el florecimiento de una nueva

generación de creadores altamente comprometidos con los fundamentos de la

contemporaneidad, entre los que destacan Javier Calleja, Verónica Ruth Frías,

José Luis Puche, Pedro Zamora, Julio Anaya Cabanding, Imon Boy, Javier

Hirschfeld o Aixa Portero.

La eclosión del arte femenino es también síntoma de una Málaga que abraza la

modernidad sin hacer distinción de género, tal y como atestiguan las obras y

planteamientos creativos de Laura Brinkmann, Noelia García Bandera, Paloma

de la Cruz, María Dávila, Hadaly Villasclaras o Victoria Maldonado, entre otras,

que se exponen en esta muestra.

La ciudad de los museos se hace finalmente realidad con la apertura, entre

2007 y 2016, del Museo del Patrimonio Municipal (Mupam), el Museo Carmen

Thyssen, La Térmica, el Centre Pompidou Málaga, la Colección del Museo

Ruso y el Museo de Málaga en la Aduana. Muchas de estas instituciones

impulsan el tejido artístico local y proponen discursos expositivos al más alto

nivel, haciendo de Málaga lo que es hoy: una ciudad referente de la creación

contemporánea.

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BRINKMANN Y PEINADO

Marta del Corral, comisaria de la exposición, que destaca el “enorme talento

contemporáneo” de los creadores malagueños, llama la atención sobre la

presencia en las tres salas de la muestra de obras de dos artistas referenciales:

Enrique Brinkmann, Francisco Peinado. “Ambos son creadores referenciales

del arte contemporáneo de nuestro país. Pertenecen a la generación

malagueña de los cincuenta, han continuado trabajando todos estos años y a

día de hoy siguen en activo y preparando nuevas exposiciones. En la obra de

Brinkmann y Peinado se constata la evidente importancia del arte

contemporáneo malagueño”.

DOCUMENTAL ‘NUESTRA MIRADA CONTEMPORÁNEA’

‘Málaga Contemporánea’ se completa con el documental titulado ‘Nuestra

mirada contemporánea’, que realiza un recorrido por las principales etapas del

arte contemporáneo en Málaga a través del testimonio de algunas de las

personas –artistas, gestores culturales, periodistas, galeristas, coleccionistas,

directores de museos, arquitectos– que han protagonizado el impulso y difusión

de los nuevos lenguajes artísticos y la construcción de la Málaga cultural

actual.

Enrique Brinkmann, Rafael Alvarado, Paco Aguilar, José Manuel Cabra de

Luna, Carlos Canal, Salomón Castiel, Alfredo Viñas, Tecla Lumbreras, Manuel

Castillo, Carmen de Julián, Fernando Francés, Verónica Ruth Frías, Noelia

García Bandera, Helena Juncosa, Antonio Javier López, Chema Lumbreras,

José María Luna, Guillermo Busutil, Martín Moniche, Sebastián Navas, Pedro

Pizarro, Mari Luz Reguero, Diego Santos, Alfredo Taján o Mariano Vergara,

son algunos de los testimonios que recoge el audiovisual.

Fuente : Ayuntamiento de Málaga 





martes, 12 de octubre de 2021

Málaga pierde un museo imprescindible ,el #MUPAM ,Museo del Patrimonio Municipal, al convertirlo en sala de exposiciones Las Salas más importantes con Ferrándiz , M.Carbonero ..ya están cerradas al público y se desconoce el destino de las obras

Málaga pierde un museo imprescindible , el MUPAM ,Museo del Patrimonio Municipal, al convertirlo en sala de exposiciones .Las Salas más importantes ya están cerradas al público y no se ha informado del destino de las obras de Ferrándiz ,M.Carbonero o Fernando Ortiz . La magnífica museografía y paneles desaparecerán, a pesar de haberse aprobado una Moción para su mantenimiento



 MOCIÓN Que presenta el Grupo Municipal de Adelante Málaga a la Comisión Plenaria de Derechos Sociales, Accesibilidad, Vivienda, Participación Ciudadana, Transparencia, Buen Gobierno, Cultura, Deportes, Turismo, Educación, Juventud y Fomento del Empleo relativa a la desaparición del MUPAM como Museo del Patrimonio Municipal y el almacenamiento o dispersión en dependencias municipales del patrimonio pictórico y de las obras de arte de su colección. Hemos conocido a través de los medios de comunicación, de artistas y de personas preocupadas por la cultura y el arte, la decisión del equipo de gobierno de eliminar el MUPAM como Museo del Patrimonio Municipal y proceder al almacenaje o la dispersión en dependencias municipales del patrimonio pictórico y de las obras de arte que alberga en su colección. Todo ello rodeado de un halo de opacidad muy preocupante. Ante el anuncio de la desaparición del MUPAM, un museo público que alberga una colección pública, para convertir el edificio en un simple contendedor de exposiciones, expresamos nuestra rotunda oposición, ya que lo consideramos como uno de los museos imprescindibles de Málaga por su vinculación con la historia y el patrimonio de la ciudad. Además, su cierre nos hace presagiar un destino incierto para las obras que en él se exponen, ya que quedarían dispersas y almacenadas. La excusa para un cambio tan significativo como la desaparición del actual MUPAM es la caída porcentual en su número de visitantes, por lo que se considera necesario cambiar la modalidad del museo hacia otro formato distinto y, en teoría, más atractivo: un contendedor de exposiciones. Así, la estrategia cultural del equipo de gobierno pasa por la transformación del MUPAM de museo a contenedor de exposiciones para albergar colecciones y exposiciones privadas, como el montaje a partir del archivo fotográfico de la revista 'Vogue' mostrado en el Museo Thyssen-Bornemisza, tal y como ha propuesto el Área de Cultura. Estas iniciativas se enmarcarían en las dos primeras plantas del edificio. Para el piso superior está previsto otro destino: exposiciones anuales de artistas contemporáneos con fondos procedentes del polémico Centro de Arte Contemporáneo (CAC). Hay que recordar que justo el CAC gestiona desde el último trimestre del año pasado las salas de exposiciones que están anexas al Museo del Patrimonio, en virtud del nuevo contrato de concesión del centro de arte que también suponía el penúltimo giro de los acontecimientos del devenir del MUPAM. Resulta muy llamativo que sabiendo que se iba a realizar este importante cambio con la desaparición del actual MUPAM, se adjudicara un contrato de 17.303 euros, para la “Elaboración del Proyecto de Renovación Museológica y Museográfica del MUPAM” a la empresa “C2C Creación y Gestión de Proyectos Culturales”, vinculada a un antiguo director del Área de Cultura. Suponemos que ese “proyecto de renovación” ahora ya estará metido en un cajón o que no sería adecuado para hacer atractivo el MUPAM. Estamos de acuerdo con mejorar, renovar y potenciar el MUPAM, un Museo público que alberga una colección pública, pero rechazamos absolutamente su desaparición y privatización para convertirlo en un contendedor de exposiciones privadas. El MUPAM se inauguró en marzo de 1999. En sus primeros años funcionó como sala de exposiciones hasta su consolidación como museo, con la colección permanente de obras del patrimonio municipal, en 2007. En 2003 el MUPAM fue ampliado con tres plantas de 800 m², destinadas a exposiciones temporales. Gracias a la existencia del MUPAM es posible disfrutar de unas 100 obras de la colección municipal seleccionadas entre las 5.000 piezas que se han ido incorporando al patrimonio del Ayuntamiento de Málaga desde su constitución en 1487 hasta la actualidad. El MUPAM permite un recorrido por la historia de Málaga, desde sus orígenes, a través de las piezas más destacadas de su colección, comenzando por la Antigüedad Clásica y la Edad Media, del S VIII a.C. al XV d.C. y llegando al S. XXI con la sala “Tendencias contemporáneas en la colección municipal”. Entre los distintos artistas destacamos a: Fernando Ortiz, Il Parmigianino, Verdugo Landis, Carlos de Haes, Emilio Ocón y Rivas, Horacio Lengo, Denis, Bracho Murillo, Martínez de la Vega, Benlliure, E. Simonet, Moreno Carbonero, B. Ferrándiz, E. Jabara, F. Jurado, Peinado, Virgilio Galán, Eugenio Chicano, Cabra de Luna, D. Ruano, F. Hernández, M. Barbadillo, P. Bornoy, Evaristo Guerra, Andrés Mérida, G Alberca, R. Bejarano, Brinkmann, Pimentel, E. Laverón, J. Seguiri, D. Santos o Stefan Von Reiswitz. El MUPAM ha sido un museo vivo y por sus salas temporales han pasado más de 200 exposiciones de gran interés y calidad artísticas entre ellas: “En el jardín de las Hespérides”. “Vasos griegos del Museo Arqueológico Nacional”, Eugenio Chicano. La Copla, Pasado y Presente en el patrimonio artístico municipal. 1881-2001, Pintura Malagueña del S. XIX en colecciones particulares, Ricardo de Orueta. 1868-1939. En el frente del Arte, Pedro de Mena y los tesoros del Císter y un largo etcétera. Además de ciclos, conferencias, programas educativos y de accesibilidad, visitas teatralizadas, temáticas, rutas de enlace al Paseo del Parque. En definitiva, un recurso cultural museístico importante y primordial para Málaga. Por todo lo anterior, desde el Grupo Municipal de Adelante Málaga proponemos los siguientes A C U E R D O S 1º. Mantener el actual Museo del Patrimonio Municipal (MUPAM) y su colección, mejorándolo, renovándolo y potenciándolo para hacerlo más atractivo. 2º. Rechazar la desaparición del MUPAM como Museo del Patrimonio Municipal y el almacenamiento o la dispersión en dependencias municipales de su patrimonio pictórico y de las obras de arte de su colección. 3º. Exigir la máxima protección de las 100 obras de la colección municipal que están expuestas en el MUPAM, ante el riego de acabar en los pasillos y dependencias del Ayuntamiento de Málaga o en un almacén. 4º. Facilitar a los grupos de la oposición una relación nominal de las aproximadamente 5.000 piezas de obras pictóricas y artísticas del patrimonio municipal, con mención expresa de su valor si se dispone del mismo y el lugar donde se encuentran expuestas o almacenadas. Remedios Ramos Sánchez Portavoz Adjunta GM Adelante Málaga 15/07/2021

miércoles, 22 de septiembre de 2021

Fiestas de los Verdiales, BIC Bien de Interés Cultural. Descripción y localización

 

Panda de Verdiales en Málaga 

CONSEJERÍA DE CULTURA DECRETO 453/2010, de 21 de diciembre, por el que se inscribe en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, como Bien de Interés Cultural, la Actividad de Interés Etnológico denominada Fiesta de Verdiales, en Málaga y varios municipios de la provincia de Málaga.

 La Fiesta de Verdiales constituye una de las expresiones culturales con más fuerte arraigo en el territorio malagueño aunque está especialmente relacionada con la comarca de los Montes, siendo los propios cantes y bailes fruto de un contexto ecológico-cultural específico, donde se han forjado y desarrollado, sin normativas rigoristas, entre caminos, veredas, pagos o partíos aislados, ventas o lagares, mostrando sus gentes, en la fragosidad de estos terrenos, unas formas concretas de representación, ligadas a dichos lugares, formas con las que se identifican, revistiendo de sentido cada espacio ocupado y cada tiempo atribuido. La riqueza etnológica de este fenómeno cultural se aprecia en su singularidad y especificidad que se observa en el tiempo clave y definitorio del ritual festivo, durante el ciclo de Navidad, adquiriendo efervescencia entre los días que van del 25 al 28 de diciembre, fecha esta última cumbre y de terminación del ciclo. Tanto la temporalidad, como la indumentaria, los instrumentos musicales manejados y su sentido festivo, muestran paralelismos con las celebraciones saturnalicias, circunstancias que han llevado a atribuir sus protoorígenes y antigüedad a época romana, no existiendo constancia escrita de todo esto, aunque sí resulta patente y admitido el carácter eminentemente carnavalesco de la Fiesta, expresado mediante la inversión social, la jocosidad y la alegría, que culmina el 28 de diciembre, cuando los inocentes, los tontos, que así son llamados ese día los fiesteros, se convierten en reyes. No obstante, a pesar del acento pre-flamenco de los Verdiales, por su tipo de melodía y rusticidad en sus sones y bailes, y su discurrir histórico, este arte experimenta un mestizaje e hibridación que entronca con los caminos del flamenco, como fandango abandolao que es, y deriva en tres modalidades claramente adscritas al territorio que los origina: estilo Montes, estilo Almogía y estilo Comares. La Fiesta de Verdiales forma parte indiscutible del patrimonio inmaterial vivo y dinámico de Málaga y, por ende, de Andalucía, donde son protagonistas las pandas, portadoras de la transmisión oral y ejecutoras de las luchas de fuerza o luchas de Fiesta, de revezos, juegos y rifas. Todos ellos forman parte del ritual de la Fiesta de Verdiales y a través de él se expresa y refuerza la identidad grupal-territorial y de resistencia, que hasta la década de los 60 se focalizaban en los Montes malagueños, pero que, a partir de esta década, con el fuerte éxodo rural, se desplazan paulatinamente a los barrios periféricos de la capital, apareciendo nuevos contextos y nuevos tiempos de celebración y espectáculo entre los que cabe destacar las calles del centro durante la feria estival de Málaga, observándose en la actualidad, como consecuencia de estas transformaciones y cambios, un fenómeno creciente de identificación de gran parte de la sociedad malagueña con la Fiesta de Verdiales. No obstante, la gran difusión y fomento de los Verdiales, mediante festivales y concursos, está provocando una diferente valoración de los mismos, corriéndose el riesgo de su mera espectacularización, en detrimento de su percepción y reconocimiento tradicional, siendo por ello necesaria su salvaguarda.

ANEXO I DESCRIPCIÓN Y LOCALIZACIÓN DE LA ACTIVIDAD

1. DENOMINACIÓN Fiesta de Verdiales, en Málaga y varios municipios de la provincia de Málaga.

2. LOCALIZACIÓN Provincia: Málaga. COMARCA DE MÁLAGA (Incluye Málaga y el Parque Natural de Montes de Málaga) Partido Cabecera Municipal Núcleo Secundario Barrio Málaga Mangas Verdes Málaga El Palo Málaga La Mosca Málaga Puerto de la Torre Málaga Los Prados Málaga Santa Catalina Málaga Las Castañetas Málaga Granja Suárez Málaga Huertecilla de Mañas Málaga Santa Rosalía Málaga Maqueda Málaga Churriana Málaga Carretera de Cádiz Málaga Jarazmín Málaga Los Gámez Málaga Olías Almogía Almogía Almogía Arroyo Coche Almogía Barranco del Sol Almogía Los Moras Almogía El Chopo Almogía Los Núñez Almogía Monterroso Casabermeja Casabermeja COMARCA DE LA AXARQUÍA Municipio Partido Cabecera municipal Núcleo secundario Barrio El Borge El Borge Comares Los Gallegos Comares Comares Cuevas del Romo Comares Los Ventorros Comares La Alquería Colmenar Solano Cútar Salto del Negro Cútar Periana Periana Rincón de la Victoria Benagalbón La Viñuela Los Romanes COMARCA DE ANTEQUERA Antequera Jeva Antequera La Joya Valle de Abdelajís Valle de Abdelajís Villanueva de Algaidas Villanueva de Algaidas Villanueva de la Concepción Villanueva de la Concepción COMARCA DEL VALLE DEL GUADALHORCE Álora Álora Cártama El Sexmo Coín Coín Pizarra Pizarra COMARCA DE LA SERRANÍA DE RONDA Parauta Parauta Página núm. 64 BOJA núm. 252 Sevilla, 28 de diciembre 2010 Estas localizaciones albergan espacios y parajes, un territorio en el cual trasiegan de manera continua y temporalmente pandas, fiesteros, fiesteras, asociaciones y escuelas de Verdiales.

 3. DESCRIPCIÓN En Andalucía la palabra verdial tiene varias acepciones, una de carácter agrario-geográfico y otra de tipo cultural. La primera comprende la aceituna que se conserva verde aún en sazón, al olivo que la produce y a cierta clase de siembra, así como a uno de los pagos o partíos rurales localizado en Los Montes de Málaga. El segundo significado describe el verdial como una forma de expresión cultural musical y de baile, que ejecutan las agrupaciones de catetos, que marchan en son de Fiesta rasgando el viento con frenéticos sones para bailar apoyados, a la vez que con coplas individuales, con un violín al que se arrancan sus tonalidades más agudas, dos guitarras, un enorme pandero ensonajado, dos pares de platillos y, en lugares más a levante, un laúd. O también se le llama al cante con aire popular y bailable, de compás ternario, que comparten muchas regiones españolas, conocido como fandango –compuesto de cuatro estrofas de seis versos octosílabos– aunque en modalidad tan poco pulimentada, tan llena de aristas calientes, tan cateta, que su raíz escapa de las manos a los analistas del cante. Las agrupaciones de catetos se conocen igualmente como pandas de fiesteros, pues ellos son los protagonistas del ritual festivo cuyo proceso comienza oficialmente el 30 de noviembre, cuando tiene lugar la Junta de San Andrés, consistente en un acto de comensalismo al cual acuden los alcaldes de las pandas y diversas personalidades del ámbito socio-político. Anteriormente, esa fecha era el momento en que se formaban las pandas y se iniciaba el recorrido por los Montes, partíos, cortijás y lagares. Estos actos, actualmente resultan innecesarios dado el carácter estable de las pandas y a las numerosas actuaciones que durante todo el año hacen para festivales, ferias, y concursos, auspiciados por la Diputación Provincial de Málaga, Ayuntamientos, federación de pandas y asociaciones o escuelas de Verdiales. Situación muy distinta a la del pasado, cuando al término del 28 de diciembre las pandas no volvían a reunirse, salvo para ocasiones especiales como bautizos o bodas. A partir de esta fecha del 30 de noviembre, los fiesteros intensifican encuentros y ensayos, mientras se acerca el día de los tontos –el 28 de diciembre–. Durante estos días previos la actividad fiestera se somete al discurrir de lo que se conoce como rifa o puja, bajo la imprescindible vara del alcaIde de la panda. Un tiempo y unos días de verdadero vértigo, donde se desatan las presiones sociales complementarias que tienden a situar a los participantes en su sitio, en una gozosa inversión de roles en que las pandas de tontos cobran autoridad. Es una forma de juego profundo, elemento estético imprescindible que lleva la fantasía al poder, transmitiendo vida al ritual. El tipo de puja o rifa –siempre jugándose dinero que paga el perdedor– que hoy podemos encontrar en los dos primeros días de Pascua, el 25 y 26 de diciembre, en algunas ventas y bares de los barrios de las salidas de Málaga y en barrios como el Puerto de la Torre, y otros de la periferia urbana, donde habitan la gran mayoría de fiesteros. En Málaga capital hay una mayor concentración de pandas, aún en algunos pueblos y partíos de los Montes y de Antequera celebran rifas para el disfrute vecinal y echan un buen rato de Fiesta, en lugares recogidos, en contextos intencionadamente más vecinales, amigables, familiares, y sin una agenda temporal, pero como actos de espontaneidad, levantando coplas, los fiesteros y las fiesteras durante esos días se inclinan con entusiasmo hacia la búsqueda del regocijo y el ambiente necesario. La rifa ya no se produce como a principios y mediados del siglo XX, está llena de innovaciones e inhibiciones, es una verdadera performance, que esperan muchos jóvenes fiesteros de los barrios malagueños para gastarse entre ellos bromas enormemente imaginativas. La evolución de este ritual se detecta en la desaparición de la figura del rifaor, aunque persisten sus funciones en los miembros de las pandas, con capacidad para despertar el desafío. Otras figuras de la panda se han perdido, como consecuencia de los cambios de contexto ecológico-cultural, es el caso de el caracola y el mayordomo. Sólo se mantiene el alcalde, persona con cierto prestigio y autoridad que convoca a las pandas y decide los itinerarios y, el abanderado que con su baile de la bandera defiende y representa la identidad territorial frente a otra panda que pueda presentarse frente a ella en el camino. Transcurridos estos días de intensa ritualidad expresiva la Fiesta se acerca sin remedio al 28 de diciembre, el día de los tontos. Nos recuerdan los fiesteros que «el 28 siempre fue Fiesta de Montes y que es la única donde la memoria se pierde en el tiempo». Fue entre 1915 y 1920 cuando ya dejaron de celebrarse los choques rituales en las altas lomas de la ermita de Verdiales y bajaron a Venta Alegre, y pocos años después a Venta Garvey, en los altos de la carretera de Los Montes, acceso habitual a Málaga desde el interior. En ella se mantuvo años antes y después de la Guerra Civil, acercándose en 1958 a la capital, a la Venta Nueva, para más tarde, en 1961, pasar desde una salida muy tradicional de Málaga llamada la Cuesta de los Pescaores a la Venta del Túnel, a escasos seis kilómetros de la capital. Allí encajó muy bien la Fiesta y fue bien vista como fenómeno de integración por innovadoras autoridades locales, que le brindaron apoyo institucional, premiando a la panda vencedora de las luchas del día 28 de diciembre de 1961. La lucha se produce en términos musicales, se rivaliza en la velocidad de los músicos y pierde aquella panda que se equivoca en el ritmo o el compás. La efervescencia y éxito de la Fiesta del día 28 en la Venta del Túnel, era evidente por el numeroso público que iba, sobre todo multitud de pandillas de jóvenes malagueños. Pero en 1988 las autoridades, valoraron la imposibilidad de control de riesgos en una carretera de montaña rodeada por barrancos y torrenteras, a unos centenares de metros sobre el nivel del mar y con vistas a él, cambiando en 1989 el emplazamiento por otro más seguro, en el barrio malagueño del Puerto de la Torre. Allí, en la Venta San Cayetano, al borde del viejo Camino de Antequera, perdura la celebración del choque, cada vez más en forma de concurso institucional, con más de veinte pandas que se disputan sustanciosos premios. El plano de ubicación histórico-geográfica de los Verdiales según modalidades revela esta evolución y dinámica de los Verdiales, visualizándose la ubicación de las ventas y ermitas donde anteriormente se celebraba el choque de las pandas de Verdiales, en pleno medio rural, en parajes naturales limítrofes con varios términos de población. Mientras hoy se hace y focaliza a las puertas de la capital. Investigadores como Berlanga Fernández, diferencia en este día dos ambientes, el más reciente, de concurso y escenario, y el tradicional de los rincones en los emparrados, al aire libre o en las naves interiores de la gran venta, lugares en los que cada panda, de manera más o menos espontánea y libre, se planta y forma la Fiesta. La parte protocolaria y oficial, es decir la del escenario es una anécdota en el día 28 de diciembre para los verdaderos fiesteros, sin embargo a las pandas más jóvenes les atrae algo más por la posibilidad de optar al primer premio. Pero, donde de verdad brilla algo el espíritu de la Fiesta, es en esa explanada que, sin solución de continuidad con las últimas filas de sillas, media entre el escenario y la venta y en los rincones cercanos, entre olivos y emparrados. Allí se sitúan las pandas que aún no han concursado y las que lo han hecho. Este día concluye el ciclo ritual de la Fiesta de Verdiales y se retoma el sentido primigenio de inversión social y jolgorio de los tontos convertidos en la autoridad, se cierra así el carácter saturnalicio y carnavalesco. Estos cambios y aproximación de la Fiesta del choque de pandas a las ventas y barrios de la periferia de la capital responden al gran éxodo rural acontecido a partir de la década de los sesenta, cuando emigran, aquellos que toda la vida habían trabajado y hermoseado Los Montes, hacia los barrios de las afueras de la ciudad, como La Mosca, Mangas Verdes, El Palo, El Puerto de la Torre, La Huertecilla de Mañas, Campanillas y Santa Rosalía-Maqueda. Los partidos y municipios de los Montes se despueblan y se asiste a un proceso de ocupación en estos lugares serranos de urbanizaciones que cercan caminos, talan árboles y perforan cuantos pozos quieren para llenar piscinas, y desertizar así las huertas de linderos. Una copla verdialera ilustra magistralmente este éxodo: «Si quieren saber señores, De dónde son estos fiesteros, Son del partío de Almogía Que alinda con Los Choperos. De los Ventorros a Comares, Desde Comares a las Cuevas, Bajo la misma bandera Se canta por Verdiales Mejor que en España entera. Adiós Cotrina y Vallares, Polanquillo y los Cameros, Que yo me voy a vivir Al arroyo jaboneros». Los Verdiales representan para los catetos emigrados la forma de conectar y conservar el vínculo simbólico con Los Montes, que han sabido trasmitir oralmente a las nuevas generaciones. Es en la capital donde las élites malagueñas –estudiantes, poetas, ediles costumbristas, buenos aficionados e investigadores– se interesan por este ritual festivo y comienza a ser valorado y a tener apoyos institucionales y a convertirse en un concurso y en un espectáculo de gran afluencia de público. La Fiesta de Verdiales pasó a ser un ritual compartido no ya sólo por fiesteros y fiesteras de Los Montes, sino también por aquellos otros malagueños y malagueñas de la capital que con el paso de los años, y toda vez degustado el ritual del 28, sentían la inquietud, cada vez más, de conocer la Fiesta y de acercarse cada Navidad a esos barrios fiesteros de la periferia para saborear in situ unas manifestaciones expresivas que, poco a poco, comenzaron a ser sentidas también como propias. La Fiesta, interiorizada e identificada así como parte ya de la cultura popular tradicional de Málaga se hace asidua e imprescindible en días señalados para la ciudad. Hasta el punto de introducirse hoy día cada vez más en la feria grande de agosto, y la presencia de las pandas de Verdiales por las calles del centro y muy especialmente por la patrimonial calle Larios, es apoyada con el ánimo institucional de alzarlas como santo y seña de identidad y como piezas indiscutibles de la cultura popular malagueña. La Fiesta aparece viva, lo cual es detectable en el número de pandas, de escuelas, de eventos, concursos, festivales y actos públicos dispuestos tanto en la capital como en la provincia. Aunque podría llegar a intuirse que su desarrollo futuro aparece tutelado por una contradicción, una dualidad entre calidad y cantidad, entre memoria fiestera y sociedad del espectáculo. A pesar de estas transformaciones, los Verdiales y sus pandas de fiesteros/as han sabido conservar su patrimonio musical y de baile, así como la indumentaria más característica y propia. Cabe destacar en esta última, especialmente el sombrero de Verdiales o sombrero de la libertad, realizado de forma artesanal; y en su música y baile la singular combinación de instrumentos y músicos (de seis a siete) que tocan el violín, el pandero, los platillos, las guitarras y un laúd y/o bandurria (para la Fiesta de Comares), acompañados de parejas de baile de la panda o espontáneamente adheridos a ella. Las músicas y los bailes por Verdiales ofrecen variaciones según las adaptaciones a cada una de las zonas de Los Montes, dando lugar a tres modalidades que se corresponden con las tres comarcas geográficas, lo cual indica la adaptación cultural del fenómeno verdialero: 1. La modalidad Montes, situada en la comarca de Málaga y Montes de Málaga, que comparte esta modalidad con el sur de la Serranía de Ronda, y más concretamente en el término de Parauta, próximo geográficamente con la comarca de Montes. 2. La modalidad Almogía junto al poniente de los Montes, se ubica en la comarca del Valle del Guadalhorce (en términos como Álora, Pizarra, Cártama y Coín); adscribiéndose a esta misma modalidad por cercanía geográfica el sureste de Antequera (en términos como El Valle de Abdelajís, Villanueva de Algaidas, Villanueva de la Concepción y Antequera). 3. La modalidad de Comares al levante de Montes, en la comarca de la Axarquía se localiza en términos como Comares, Colmenar, Cútar, Rincón de la Victoria, Periana, El Borge, Periana y La Viñuela. Entre las variaciones más significativas de estas modalidades se pueden señalar algunas. En la modalidad Montes el ritmo es más suave y con el pandero dominando y el baile tiene sus características modales, pero dando prioridad a la actitud y movimiento de todo el cuerpo. Además del baile en pareja, se baila el tresillo o zángano compuesto por una pareja y una mujer. En la modalidad Almogía el ritmo es más rápido, el violín muy melismático, los pasos en el paseillo son más grandes que en Los Montes y los brazos se suben y se mueven mucho más. La modalidad Comares se distingue por el protagonismo de los instrumentos de cuerda, la riqueza melismática del violín acompañado del laúd, y en el baile sólo se marca en dos sitios en relación con la pareja y, se hace hombro con hombro, siendo las mudanzas más saltadas. El cante luce más porque se hace abandolao.

4. ÁMBITO DE DESARROLLO Los Verdiales tienen una relación estrecha con el territorio, especialmente con los Montes de Málaga de donde son originarios. Resulta clave, para su comprensión, conocer la relación de éstos con su contexto geográfico y espacial, al cual dotan de sentido en el proceso de celebración. Una constante de esta actividad verdialera es el dinamismo y movilidad geográfica del ritual festivo, que evidencian los cambios de espacios de festejo en el pasado y presente, devenidos por su proceso de expansión y éxodo rural. Son sus protagonistas, las pandas, quienes deciden los marcos de celebración más idóneos. En un primer momento los Verdiales tuvieron su foco principal en plenos Montes de Málaga, mientras que desde la década de los 60 con el fuerte proceso migratorio de las gentes de los Montes, la Axarquía y Valle del Guadalhorce, se centra cercana a la capital, y comienzan a organizarse aquí un gran número de pandas de Verdiales. Por tanto, es evidente la viveza de esta actividad en continuo crecimiento, pero con un desarrollo diferenciado según su ubicación en la zona rural o en la urbana. En el medio rural, se sufre un fuerte despoblamiento y esto afecta al modo como se celebran actualmente, frecuentemente en el interior de los núcleos de población en cabeceras de municipios y partidos como Jarazmín y Los Gámez y otros muchos esparcidos por las comarcas de los Montes, la Axarquía, Valle del Guadalhorce, Antequera, y tangencialmente de Ronda, como se puede observar en el plano del ámbito de desarrollo de la actividad. Trasiegan de manera continua, espacial y temporalmente, pandas, fiesteros, fiesteras, asociaciones y escuelas de Verdiales y aún se hacen las rifas, se levantan coplas haciendo recorridos que son variables y se mueven a lo largo de todo el término, acudiendo a diversidad de lugares: parajes plazas, calles y locales. En este medio rural, y en estrecha relación con la actividad verdialera y sus fiesteros y fiesteras fuera y dentro del ciclo fiestero del solsticio de invierno las ermitas junto a sus plazas anexas, son marcos significativos, lugares con marcada relevancia para la colectividad malagueña verdialera y evocadores de la identidad ecológico-cultural. Dichas ermitas son: de Verdiales, de las Tres Cruces, de Jeva, y Loma la boticaria. En la ciudad las pandas se localizan en los barrios de las afueras y se cantan y bailan Verdiales en las tres modalidades, por la de Montes en el Barrio Mangas Verdes; Barrio Puerto de la Torre; Barrio Santa Catalina; Barrio Churriana y Barrio Carretera de Cádiz. La modalidad de Almogía se encuentra en los barrios: Huertecilla de Mañas; Santa Rosalía y, Maqueda. La modalidad de Comares junto a las otras dos anteriormente citadas se hallan en los barrios: Los Prados; El Palo; La Mosca; Las Castañetas, y Suárez. A las afueras del barrio es en El Puerto de la Torre, donde desde 1988 hasta el año 2009 se ha celebrado el choque de pandas el 28 de diciembre. Este desplazamiento hacia el medio urbano no ha supuesto la desvinculación con el entorno agreste, puesto que siempre se ha buscado una venta o un local apartado de las edificaciones, como las ventas Alegre, Cortina, Álvaro, El Túnel, La Españita, el Boticario, la Nada, la Minilla, Nueva y Garvey. La distribución del ámbito de la actividad según modalidades, que se anexa en el plano, muestra la propagación de los Verdiales fuera de los límites de las tres comarcas propiamente verdialeras. Si bien la distribución geográfica de las tres modalidades es bastante clara hacia los límites de las tres comarcas (Montes, Axarquía y Valle del Guadalhorce), existen zonas de transición en las cuales se comparten dichos estilos, como se puede ver en el plano citado. En la capital sucede algo similar y las divisiones no siempre resultan tan evidentes y se difuminan compartiéndose varias modalidades a la vez y según los barrios, fruto de los flujos migratorios. La cartografía base utilizada es Datos espaciales de Andalucía para escala intermedia, Junta de Andalucía 2009.

ANEXO II INSTRUCCIONES PARTICULARES RECOMENDACIONES PARA LA SALVARGUARDA, MANTENIMIENTO Y CUSTODIA DE LA ACTIVIDAD DE INTERÉS ETNOLÓGICO DENOMINADA FIESTA DE VERDIALES 1. Acerca de la difusión de los Verdiales en los centros de enseñanza radicados en las zonas donde se celebra. Para la orientación de estos módulos o talleres de verdiales en los centros se recogen una serie de objetivos sobre los contenidos y la metodología. 1.a. Para la preparación de los contenidos y las prácticas sería conveniente contar con la colaboración y participación de los mismos «actores», o sea fundamentalmente con los miembros de la Federación de Pandas de Verdiales y los «alcaldes» de pandas, como poseedores de la esencia de esta actividad. 1.b. En la didáctica de estos talleres sería muy recomendable para la comprensión del ritual de la «Fiesta de Verdiales» diseñar, mediante prácticas y observación directa, formas de acercamiento y conocimiento de los contextos de tiempo y lugar tradicionales. Hoy día se celebran verdiales en Navidad y en la Feria de Málaga, y hay concursos de pandas de verdiales durante el año. Pero sería importante trasmitir el conocimiento de la dinámica de los itinerarios de las pandas por los Montes, la Axarquía y Málaga capital, realizados en el pasado y en la actualidad, especialmente durante el período navideño del 24 al 28 de diciembre, porque se trata del ciclo tradicional festivo del solsticio de invierno. 1.c. Fomentar talleres de aprendizaje de baile, cante y composición instrumental y de vestimenta propia de las pandas (como el pandero de cintas, la vara el violín guitarra, las castañuelas y el sombrero de verdiales junto a la bandera de la panda…), donde participen, como «maestros», los mismos fiesteros y personas que elaboran de forma artesana las piezas del ritual, al ser transmisores de los valores y conocer su significación cultural. En este sentido, se procurará la organización de talleres para jóvenes en los que se fomente el «levantamiento» de coplas, su rima y musicalidad, además de la capacidad de improvisación de éstas. 1.d. Crear mecanismos para la difusión del conocimiento de la actividad mediante obras de creación literaria o de carácter audiovisual en los distintos medios de comunicación, disponiendo, así mismo, espacios expositivos para dar a conocer los trabajos en las zonas donde se produce la actividad. 2. Acerca de la enseñanza de la actividad en las escuelas de Verdiales de los barrios y poblaciones de Málaga. 2.a. Fomentar las escuelas y asociaciones de Verdiales en los barrios como primeras estrategias de encuentro y transmisión del conocimiento popular de la Fiesta. 2.b. Velar para que la transmisión de la Fiesta, en sus facetas de música, cante y baile, recaiga en fiesteros y/o fiesteras de reconocida experiencia, que sepan transmitir y enseñar, sin desvirtuar el sentido de una panda y de la Fiesta, como importantes referentes de expresión identitaria de la cultura popular malagueña, y no como modo de beneficio pecuniario inmediato. 3. Acerca de los saberes de la actividad y de los elementos muebles de especial interés etnológico. Se propiciará por parte de la Consejería de Cultura la elaboración de un registro documental sobre los saberes de la actividad y la artesanía en relación con los elementos muebles de especial interés etnológico: Pandero, Sombrero y Vara de Alcalde. Dicho registro estará consensuado y requerirá la colaboración de asociaciones, escuelas, pandas, federación y fiesteros. 4. Acerca de los espacios de desarrollo de la actividad al objeto de garantizar la transmisión de la Fiesta de Verdiales en su contexto ecológico-cultural de referencia. Este apartado es de aplicación a los siguientes espacios de desarrollo de la actividad: Ermita de Verdiales. Ermita de las Tres Cruces. Ermita de Jeva. Ermita Loma la boticaria. Al considerar estos lugares de la memoria imprescindibles para la transmisión de la Fiesta de Verdiales se recomienda: a) Su inclusión en los catálogos urbanísticos y en el planeamiento en general. b) Celebrar en dichos espacios actividades que garanticen el acercamiento de la cultura fiestera tanto a instituciones educativas (colegios, institutos, asociaciones…) como a público en general. 5. Acerca de la dinamización del ciclo ritual de la Fiesta (Navidad) a través de los medios de comunicación de masas. 5.a. Propiciar la difusión de los valores del ritual de la Fiesta de Verdiales, y especialmente el levantamiento de coplas, así como las investigaciones monográficas sobre esta actividad mediante los medios de comunicación: prensa; radio televisiones; redes sociales de internet. 5.b. Fomentar que en estos programas de Verdiales participen activamente la federación de pandas, las asociaciones, el grupo de trabajo del futuro Centro de Interpretación del Folclore, y los investigadores del tema. 6. Acerca del Centro de Interpretación del Folclore de Málaga y la participación en el mismo de los fiesteros y sus pandas. En el futuro Centro de Interpretación del Folclore de Málaga, sería recomendable que el grupo de trabajo formado por las pandas de Verdiales desarrollara estas instrucciones particulares.

I. En desarrollo de lo prescrito en el artículo 46 de la Constitución Española, el Estatuto de Autonomía para Andalucía, aprobado mediante Ley Orgánica 2/2007, de 19 de marzo, establece en su artículo 10.3.3.º que la Comunidad Autónoma ejercerá sus poderes con el objetivo básico del afianzamiento de la conciencia de identidad y cultura andaluza a través del conocimiento, investigación y difusión del patrimonio histórico, antropológico y lingüístico. Para ello, el artículo 37.18.º preceptúa que se orientarán las políticas públicas a garantizar y asegurar dicho objetivo básico mediante la aplicación efectiva, como principio rector, de la conservación y puesta en valor del patrimonio cultural, histórico y artístico de Andalucía; estableciendo a su vez el artículo 68.3.1º que la Comunidad Autónoma tiene competencia exclusiva sobre protección del patrimonio histórico, artístico, monumental, arqueológico y científico, sin perjuicio de lo que dispone el artículo 149.1.28.ª de la Constitución. En ejercicio de la competencia atribuida estatutariamente, la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía, establece en su artículo 9.7.a), el órgano competente para resolver los procedimientos de inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz cuando se trate de Bien de Interés Cultural es el Consejo de Gobierno. Asimismo, el artículo 2 del Reglamento de Organización Administrativa del Patrimonio Histórico de Andalucía, aprobado por Decreto 4/1993, de 26 de enero, declarado vigente por la disposición derogatoria de la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, atribuye a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía la competencia en la formulación, seguimiento y ejecución de la política andaluza de Bienes Culturales referida a la tutela, enriquecimiento y difusión del Patrimonio Histórico Andaluz siendo, de acuerdo con el artículo 3.3 del citado Reglamento, la persona titular de la Consejería de Cultura el órgano competente para proponer al Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía la inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz de los Bienes de Interés Cultural y competiendo, según el artículo 1.1 del Reglamento anterior, a este último dicha inscripción. II.

III. La Dirección General de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, mediante Resolución de 28 de diciembre de 2009 (publicada en el BOJA número 54, de 19 de marzo de 2010), incoó procedimiento de inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, como Bien de Interés Cultural, la Actividad de Interés Etnológico denominada Fiesta de Verdiales, en Málaga y varios Sevilla, 28 de diciembre 2010 BOJA núm. 252 Página núm. 63 municipios de la provincia de Málaga, siguiendo la tramitación establecida en la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía. De acuerdo con la legislación aplicable se cumplimentaron los trámites preceptivos de información pública (publicada en el BOJA número 105, de 1 de junio de 2010), y se concedió trámite de audiencia a los Ayuntamientos de Málaga, Almogía, Casabermeja, El Borge, Comares, Colmenar, Cútar, Periana, El Rincón de la Victoria, La Viñuela, Antequera, Valle de Abdalajís, Villanueva de Algaidas, Villanueva de la Concepción, Álora, Cártama, Coín, Pizarra y Parauta, y la Diputación de Málaga. Asimismo, emitió informe favorable a la inscripción la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Málaga, en su sesión de 15 junio de 2010, cumpliendo así con lo previsto en el artículo 9.6 de la Ley 14/2007, de 26 de noviembre. Se presentó escrito de alegaciones por el Ayuntamiento de Cútar que fueron contestadas por la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura en Málaga el 7 de octubre de 2010, como consta en el expediente. Terminada la instrucción del procedimiento, y de conformidad con el artículo 27.1 de la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, procede inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, como Bien de Interés Cultural, la Actividad de Interés Etnológico denominada Fiesta de Verdiales, en Málaga y varios municipios de la provincia de Málaga. En virtud de lo expuesto y de acuerdo con lo establecido en los artículos 3 y 9.7.a) de la citada Ley del Patrimonio Histórico de Andalucía, en relación con el artículo 3.3 del Reglamento de Organización Administrativa del Patrimonio Histórico de Andalucía, a propuesta del Consejero de Cultura y previa deliberación, el Consejo de Gobierno en su reunión del día 21 de diciembre de 2010, ACUERDA Primero. Inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, como Bien de Interés Cultural, la Actividad de Interés Etnológico denominada Fiesta de Verdiales, en Málaga y varios municipios de la provincia de Málaga, cuya descripción figura en el Anexo I al presente Decreto. Segundo. Aprobar las instrucciones particulares que figuran en el Anexo II al presente Decreto. Tercero. Proceder a dar traslado a la Administración General del Estado para su constancia en el Registro correspondiente. Cuarto. Ordenar que el presente Decreto se publique en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía. Contra el presente acto, que pone fin a la vía administrativa, se podrá interponer, desde el día siguiente al de su notificación, potestativamente, recurso de reposición ante el mismo órgano que lo dicta en el plazo de un mes, conforme a los artículos 116 y 117 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común (modificada por la Ley 4/1999, de 13 de enero), o directamente recurso contencioso-administrativo en el plazo de dos meses, ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, de acuerdo con lo previsto en los artículos 10 y 46 de la Ley 29/1998, de 13 de julio, reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa. Sevilla, 21 de diciembre de 2010 JOSÉ ANTONIO GRIÑÁN MARTÍNEZ Presidente de la Junta de Andalucía PAULINO PLATA CÁNOVAS Consejero de Cultura